viernes, 4 de junio de 2010

Sobre primas y sueldazos.

Mientras seguimos en plena crisis económica y a la espera de las medidas que impondrá el gobierno y que no van a hacer sino perjudicar la situación con subidas del IVA, luz, etc. ha aparecido en prensa la noticia sobre las primas que vana cobrar los jugadores de la selección de fútbol en caso de ganar el Mundial 2010. Naturalmente, se ha abierto el debate y las críticas se han disparado, pese a que los propios jugadores han anunciado que parte de esas primas se destinarían a causas benéficas.
Desde aquí, quiero acusar de demagogos a todos aquellos que ponen el grito en el cielo por esas cantidades (550.000 € por jugador). Para empezar, este dinero no sale de fondos públicos, sino que derivan de los propios ingresos de la Federación de fútbol por jugar ese Mundial, tales como derechos de imagen,. televisivos, sponsors, etc. Además, es importante recordar que los jugadores solo cobran en caso de llegar como mínimo a cuartos de final.
En ocasiones, es tentador mezclar unas cosas con otras. No tiene nada que ver la situación económica que afecta a todos (y no nos engañemos, también a los propios futbolistas, aunque de forma diferente a la del trabajador mileurista, eso está claro) con un acontecimiento deportivo. los jugadores con profesionales que, además de sentimientos, trabajan por dinero, como todo buen hijo de vecino, y su labro debe ser recompensaba en proporción a los objetivos conseguidos. Seguro que si logran ganar el ansiado Mundial nadie se acordará de las dichosas primas.
Lo mismo sucede con los sueldos de los jugadores en sus respectivos equipos. Si bien me parece vergonzoso lo que se puede llegar a pagar por un jugador (y de hecho lo he criticado aquí más de una vez) no se debe confundir el dinero de un traspaso con el sueldo del propio jugador. Que un club de fútbol gaste 300 millones en fichajes es perfectamente criticable teniendo en cuenta que, pese a ser una empresa privada parte de ese dinero proviene de préstamos bancarios que ocasionan que luego los mismos bancos no estén en disposición de ofrecer créditos a clientes más necesitados. Sin embargo, otra cosa muy distinta es lo que luego decida pagar a cada jugador.
No nos engañemos. Nadie da nada por nada. Y quien tiene un sueldo millonario es porque lo merece. Esto mismo vale para un actor, un cantante o cualquier otra figura de fama mundial. Es evidente que si Tom Cruise gana una millonada por hacer una película es porque lo vale, y de no ser así ya se encargará la productora de no repetir el error en la siguiente.
Peor es es caso de los políticos, la mayoría de los cuales determinan ellos mismos sus sueldos, así como pensiones y planes de jubilación, chupando del bote sin que nadie pueda juzgarlo o remediarlo.
A todo esto, nuestro amado presidente tiene en su lista de deberes la genial idea de crear un impuesto especial para la gente más adinerada del país. Evidentemente, yo no me encuentro en ese grupo (ni dudo que lo haga nunca), pero aún así me parece un escándalo con mayúsculas. ¿Acaso es malo tener dinero? ¿No es, posiblemente, lo que todos deseamos? En mi empresa, un sindicato ha colgado panfletos donde se puede leer: "la crisis que la paguen los ricos". ¿Estamos locos? La crisis la tenemos que pagar entre todos, con conciencia y de forma coherente y proporcionada a nuestros ingresos, eso sí, pero no desplumando al que más tiene y que quizá ha sufrido sudor y lágrimas para conseguirlo 8no todo el mundo es heredero o enchufado).
¿Acaso la solución en nuestro país es terminan con la riqueza? ¿No sería mejor terminar con la pobreza? Imagínense ustedes un país sin ricos. Todos pobres. ¿Les consuela?
No nos equivoquemos. Dice la frase: "Al Cesar lo que es del César". Aquí nadie da duros a cuatro pesetas y el que algo tiene, algo vale. Lo que sucede es que es más políticamente correcto señalar a las clases algas, que son minoría y, por lo tantos, menos votos electorales.
Mucho criticar las primas del fútbol, mucho atizar a los contratos millonarios de los futbolistas, pero ¡qué casualidad!, la reforma laboral será aprobada por el Gobierno el 16 de junio. El mismo día que España debuta en el Mundial.
Saquen sus propias conclusiones...

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