Aprovechando que estamos en plenos mundiales (y deseanto toda la fortuna del mundo a España en el partido de hoy) quero aprovechar para haceros una confesión: Yo no soy fiel a la roja.
¿Como es posible>?, os preguntareis. Ante todo, permitidme que os descarte cualquier posibilidad política. No se trata de eso, ni mucho menos. Soy de Barcelona, por lo tanto catalán, y orgulloso de serlo. pero también soy y me siento español, así que todas esas tonterías independentistas no tienen nada que ver conmigo.
No soy de la roja por el sencillo motivo que soy del Barça. Lo mismo que podría ser del Madrid, o del Sevilla, o de la Real...
Habitualmente, el significado que tiene para mi la selección española (igual que cualquier otra selección del mundo) es la de un equipo en el que esporádicamente van jugadores de mi club, sin cobrar este
ni un duro, aumentando su fatiga, con riesgo de lesionarse e interrumpiendo su ritmo habitual de partidos. Pensad, por ejemplo, en el inicio de liga, cuando después de una o dos jornadas disputadas se interrumpe todo para que la roja juegue algún amistoso. O el nivel que muestran algunos jugadores a finales de temporada, sobrecargados de partidos (algunos juegan casi cada miércoles y cada sábado/domingo), por culpa de que los pocos días libres han tenido que cumplir con su selección.Si preguntas a un niño de que equipo es, raramente la respuesta será: "¡De España!". Todos damos prioridad a nuestro club, todos menos la Federación Española de Fútbol. Jugar Mundiales y Europeos (y muy, muy, muy de tanto en tanto, la pachanga esa que llaman copa Confederaciones) está bien, pero mientras no encuentren una solución para que los partidos clasificatorios no interfieran con la marcha regular de los clubs que ceden jugadores yo no podré estar de acuerdo con las selecciones. Por no hablar ya de los amistosos. ¿De qué sirve jugar un amistoso en octubre, por poner un ejemplo, si ni los jugadores que estén en el torneo correspondiente el próximo verano serán los mismos ni tampoco el estado de forma.
De momento, siento que la selecciones son principalmente un estorbo para los clubs. Y yo lo que quiero, por encima de todo, es que mi club juegue bien y gane. Lo otro ya es secundario.
Supongo que dicho esto no es necesario que os diga mi opinión sobre una posible selección catalana jugando torneos oficiales. Si se aprobara algún día (que no se hará), me mudo a Júpiter.
Dicho esto, quede claro también que ya puestos a tener que convivir con tales desaguisados, y metidos de lleno e pleno Mundial, naturalmente que apoyo a España y quiero (aunque no creo) que se lleve el título. Pero sin pasión ni fanatismos. Sufro más por las lesiones de Iniesta y los golpes a Piqué que por la falta de puntería, ¿qué queréis que os diga?
observo el Mundial como un espectador más, disfrutando del fútbol pero durmiendo tan tranquilo sea quien sea el eliminado. Eso sí, si España llega a la final prometo vestirme con una camiseta roja y animar hasta la muerte. Y si es entonces cuando se cae derrotado, igual si que me disgusto un poco.
No, no soy fiel a la roja. Pero tampoco infiel.

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