domingo, 27 de junio de 2010

Los lunes, deporte: sigue el Mundial con más pena que gloria.

A este paso, va a terminar convirtiéndose en unos de los mundiales más olvidables de la historia. Y no solo por las dudosas medidas de seguridad mostradas en el país anfitrión ni por las insoportables bubucelas que si ya vuelven loco al que ve una retransmisión televisiva o la escucha por radio, no quiero ni imaginarme a los pobres desgraciados que la deben sufrir en el estadio. Me estoy refiriendo al poco fútbol que hemos visto hasta ahora, a las lamentables calidades deportivas de la mayoría de selecciones que solo se compensan con la ligera emoción que provoca las eliminaciones de algunos países supuestamente candidatos al título.
Ya anticipé el lunes pasado que los representantes americanos parecían más en forma que los europeos, y tras las eliminaciones de Italia y Francia (supuestas sorpresas) se confirma. Qué solo hayan cinco países europeos en octavos, con la mala suerte que cuatro de ellos se deberán enfrentar entre ellos es un triste balance.
Al otro lado del charco la cosa pinta mejor, aunque no por el buen fútbol, ya que ni Brasil ni Argentina han demostrado nada del otro mundo y solo Uruguay parece destacar un poco por encima de lo esperado.
Batacazo también previsible el del fútbol africano, que ya se ha quedado con un solo representante.
España, por su parte, va a su ritmo. Jugando bastante peor de lo que se esperaba, sin ritmo y aburriendo a las ovejas, se ha sobrepuesto al tropezón inicial y espera ahora su enfrentamiento contra Portugal. Llega la hora de la verdad. Sin que los lusos hagan nada del otro mundo, puede ser una prueba de fuego para la roja enfrentarse a Cristiano Ronaldo y compañía. Si se supera la prueba, la candidatura al título sí será oficial, más si consideramos que el siguiente cruce es realmente asumible. Si no, a casita con las orejas gachas. Como siempre.
En el terreno de los nombres propios la cosa está complicadilla. De los nuestros solo podemos destacar a Villa por sus goles y a Piqué y Busquets por su buen juego. El resto, muy justitos. Higuaín y Forlán empezaron bien pero ahora es cuando deben demostrar si están o no. A Messi apenas lo hemos visto, y lo mismo vale para Cristiano. Rooney desaparecido. ¿Qué está pasando aquí?
Una vez más reivindico lo de siempre. Estos campeonatos son verdaderas pachangas entre jugadores agotados que, por muy profesionales que sean,. Están deseando irse de vacaciones con sus familias y olvidarse de una dichosa vez de la pelotita y de si entra o no entra. O se plantea una nueva formula o esto no va a haber quien lo aguante.
Menos mal que algunos se empeñan en romper el tedio y nos regalan noticias tan sorprendentes como el partido de tenis más largo de la historia. John Isner y Nicolas Mahut necesitaron más de once horas para decidir un encuentro que se encalló en el último y definitivo set, el cual concluyó con un demoledor 70-68.
Y mientras, nuestro Nadal, de nuevo número uno, sumando puntos en Wimbledon que lo distancian cada vez más de Federer. ¡Este sí que es el número uno de la roja!

viernes, 25 de junio de 2010

Porqué no soy fiel a la roja...

Buenos días a todos y feliz resaca "sanjuanera" a los que residais en comunidades que celebren tan variopinta festividad.
Aprovechando que estamos en plenos mundiales (y deseanto toda la fortuna del mundo a España en el partido de hoy) quero aprovechar para haceros una confesión: Yo no soy fiel a la roja.
¿Como es posible>?, os preguntareis. Ante todo, permitidme que os descarte cualquier posibilidad política. No se trata de eso, ni mucho menos. Soy de Barcelona, por lo tanto catalán, y orgulloso de serlo. pero también soy y me siento español, así que todas esas tonterías independentistas no tienen nada que ver conmigo.
No soy de la roja por el sencillo motivo que soy del Barça. Lo mismo que podría ser del Madrid, o del Sevilla, o de la Real...
Habitualmente, el significado que tiene para mi la selección española (igual que cualquier otra selección del mundo) es la de un equipo en el que esporádicamente van jugadores de mi club, sin cobrar este ni un duro, aumentando su fatiga, con riesgo de lesionarse e interrumpiendo su ritmo habitual de partidos. Pensad, por ejemplo, en el inicio de liga, cuando después de una o dos jornadas disputadas se interrumpe todo para que la roja juegue algún amistoso. O el nivel que muestran algunos jugadores a finales de temporada, sobrecargados de partidos (algunos juegan casi cada miércoles y cada sábado/domingo), por culpa de que los pocos días libres han tenido que cumplir con su selección.
Si preguntas a un niño de que equipo es, raramente la respuesta será: "¡De España!". Todos damos prioridad a nuestro club, todos menos la Federación Española de Fútbol. Jugar Mundiales y Europeos (y muy, muy, muy de tanto en tanto, la pachanga esa que llaman copa Confederaciones) está bien, pero mientras no encuentren una solución para que los partidos clasificatorios no interfieran con la marcha regular de los clubs que ceden jugadores yo no podré estar de acuerdo con las selecciones. Por no hablar ya de los amistosos. ¿De qué sirve jugar un amistoso en octubre, por poner un ejemplo, si ni los jugadores que estén en el torneo correspondiente el próximo verano serán los mismos ni tampoco el estado de forma.
De momento, siento que la selecciones son principalmente un estorbo para los clubs. Y yo lo que quiero, por encima de todo, es que mi club juegue bien y gane. Lo otro ya es secundario.
Supongo que dicho esto no es necesario que os diga mi opinión sobre una posible selección catalana jugando torneos oficiales. Si se aprobara algún día (que no se hará), me mudo a Júpiter.
Dicho esto, quede claro también que ya puestos a tener que convivir con tales desaguisados, y metidos de lleno e pleno Mundial, naturalmente que apoyo a España y quiero (aunque no creo) que se lleve el título. Pero sin pasión ni fanatismos. Sufro más por las lesiones de Iniesta y los golpes a Piqué que por la falta de puntería, ¿qué queréis que os diga?
observo el Mundial como un espectador más, disfrutando del fútbol pero durmiendo tan tranquilo sea quien sea el eliminado. Eso sí, si España llega a la final prometo vestirme con una camiseta roja y animar hasta la muerte. Y si es entonces cuando se cae derrotado, igual si que me disgusto un poco.
No, no soy fiel a la roja. Pero tampoco infiel.

lunes, 21 de junio de 2010

Los lunes: deporte. Primeras impresiones del mundial y otras cosillas...


Pues sí, señores. Llevamos ya dos semanas jugando el Mundial de fútbol y de momento más decepciones que espectáculo. El nivel demostrado es paupérrimo y ni siquiera los árbitros han demostrado un nivel mínimamente digno. Pero, antes de entrar en materia, permitidme rozar otros temas deportivos de interés de las últimas fechas.

El último mes ha sido bastante movidito en la capital barcelonesa debido a las elecciones a la Presidencia del F.C.Barcelona. Después de enfrentamientos, amenazas de demandas y rumores de fichajes, han final todo ha sido más tranquilo de lo esperado, ha ganado el que ya se sabía que iba a ganar y todos tan contentos. Sandro Rosell, nuevo mandamás blaugrana tendrá que demostrar ahora si es capaz de mantener un proyecto de éxito y si sus alarmistas cálculos con respecto a la situación económica del club son compatibles con la expectativa de fichajes venideros. Cesc está a la espera, y se habla de Torres y dos o tres nombres más. Yo, personalmente, no he sido nunca seguidor de Rosell por lo que no figuraba entre mis preferidos para el sillón de presidente, pero una vez ha ganado de forma legítima no queda más que desearle toda la suerte del mundo y esperar que las sensaciones de la mayoría de la culerada sean correctas. Lo mejor de todo, el buen ambiente que, pese a todo, ha reinado en la jornada electoral y la tranquilidad que parece va a reinar en los días de transición. Ya tocaba...

Sin salir de Barcelona, gran decepción la del equipo de Básquet que tras ansiar el triplete se han quedado con un amargo sabor de boca por la estrepitosa final (0-3) que han realizado de la liga ACB contra el Caja Laboral. Siendo posiblemente el mejor equipo de Europa no supieron en ningún momento plantar cara a los vascos y han pagado tanto la inactividad `previa al primer partido como el áurea de favoritos con los que afrontaban la final. Que tome nota la selección española de fútbol. Debacle incuestionable que para nada debería enturbiar una temporada brillante con dos grandes títulos (Copa del Rey y Euroliga) al que añadir la Supercopa de España. Ahora, solo queda felicitar desde aquí al Basconia, mientras desde Madrid el fracaso ha sido tan estrepitoso como en la sección de fútbol.

Y cruzando las fronteras pero sin abandonar el básquet, Los Angeles Lakers de Pau Gasol han repetido título en la NBA. Un nuevo anillo que realza la leyenda de Gasol y Cobe Bryan, insuperables dentro y fuera de la pista y que debería alegrarnos como muestra, una vez más, del poderío de los deportistas españoles alrededor del mundo. Una alegría solo enturbiada por la decisión de Gasol de no jugar con España el próximo Mundial. Quizá lo más llamativo del tema no sea su necesidad de descansar (a lo mejor piensa que los demás no se cansan jugando, debe ser por el peso de los billetes cada vez que va al banco), sino que no es que haya renunciado a la selección, retirándose de la misma, sino que ha renunciado a jugar este Mundial, dejando las puertas abiertas a su retorno en un futuro. Alguien debería explicar al Sr. Gasol que la selección de un país no es un bar de copas al que entrar o salir cuando te apetece ver a los colegas, y me parece un ejercicio de presunción y prepotencia su intención de regresar cuando a él le convenga. Si Pau renuncia a la selección, allá él. Pero que no espere que se arrodillen ante él antes de cada campeonato. Yo, al menos, no lo haría.

Y, finalmente, volvamos al tema central de la semana (y del mes), que no es otro que el Mundial. Hemos podido ver hasta la fecha dos partidos de cada selección, dos jornadas completas de la fase clasificatoria y la conclusión inevitable es que el nivel es bajo, muy bajo, y las expectativas decepcionantes. Siempre queda la esperanza de pensar en que en estos campeonatos se va de menos a más, que la motivación de jugar contra equipos grandes influye mucho y que la competición de verdad empieza a partir de cuartos. Sin embargo, a priori no puedo evitar pensar que los países latinoamericanos parten con cierta ventaja sobre los europeos y que Brasil y Argentina se van a partir las caras por el título. Decepcionantes, de momento, Italia, Inglaterra y Francia, cuyo pase a la siguiente ronda es notablemente incierto. De menos a más hemos visto a Alemania, y todo lo contrario ha pasado con Portugal, que empezó renqueante y ha firmado la mayor goleada en su segundo partido. Al otro lado del charco, Brasil, Argentina y Uruguay avanzan con paso firme, aunque espectáculo, lo que se dice espectáculo, más bien poco. Parece que el ganador de este año deberá centrarse más en conseguir victorias que en conseguir bien juego. Claro que si recordamos como el último Mundial lo ganó Italia...
Respecto a España, la incertidumbre sigue ahí mismo. Buen juego, muchos remates pero algo no termina de funcionar. Puede ser el cansancio acumulado, la variante táctica (Del Bosque aún no parece tener claro si jugar con bandas o no) o los jugadores recién recuperados de sus lesiones (como Iniesta, Torres o Cesc), pero lo cierto es que falta chispa, ritmo y remate. Esta no es la España que se suponía iba a arrasar en el campeonato y cuya clasificación para la siguiente ronda sigue en el aire. Cierto que depende de ella misma, pero tres puntos y solo dos goles a favor y uno en contra en sus primeros dos partidos no llaman al optimismo. Mi principal consuelo es pensar en el último europeo de baloncesto, donde España también iba de gran favorita, encendió todas las luces de alarma tras perder el partido inicial y terminó logrando el título. ¿Se repetirá la historia con los chicos del fútbol? La semana que viene se despejarán algunas dudas...

viernes, 18 de junio de 2010

Nueva moda en Barcelona: el "ardecontaining".

Antes de empezar con el comentario de hoy os quiero anunciar una pequeña novedad: viendo que muchos de los post los estoy dedicando al mundo del deporte e intuyendo que pueda convertirse en tónica general, ante el peligro de dejar de lado otros temas de igual o más interés, he decidido, si el tiempo me lo permite, que aparte del comentario habitual de los viernes a partir de la próxima semana habrá un post adicional los lunes bajo el titulo genérico de LOS LUNES: DEPORTE. Cuando pensé en ello lo hice con vistas a la próxima temporada de fútbol, pero teniendo el Mundial en juego he decidido adelantarla ahora y pausarla al termino de este. Así pues, de ahora en adelante mis Medinadas por partida doble.
Ahora sí, pasemos al tema de hoy que se centra de nuevo en los polémicos contenedores de reciclaje que Barcelona estrenó hace unos meses. Ya he criticado su coste y su innecesariedad nunca sabremos qué pasó con el modelo anterior), pero ahora hay que añadir un nuevo elemento que por desgracia hará las delicias de muchos: su facilidad inflamatoria, es decir, que arden como papel.
No se aún si debido a algún pirómano reincidente o a un accidente aislado, pero en la zona de La Maquinista de Barcelona (en el distrito de Sant Andreu) ya se han producido tres incendios en un mínimo espacio de tiempo. Cierto es que no podemos responsabilizar al Ayuntamiento de Barcelona del mal uso que algunos incivilizados hagan de estos contenedores, pero una ves más se demuestra que la calidad (recordad el post en el que os comenté que los golpes de viento los arrastraban por las calles) y fragilidad de los mismos dejan mucho que desear.
La próxima semana se celebran las fiestas de Sant Joan, donde los petardos y las hogueras con parte indispensable de la celebración. ¿Corren peligro los coloridos contenedores? ¿Estamos ante una nueva moda vandálica?
Sinceramente, espero que se trate de incidentes aislados, pero no estaría de más que cuando nuestro querido alcalde renueve toda la flota de contenedores (que sin duda hará en cuanto la subida del I.V.A. que se acerca de más fondos para derrochar a las arcas municipales) se asegurara de que los nuevos containers son un poquito más resistentes y firmes.
O a lo mejor no interesa...

viernes, 11 de junio de 2010

Pensamientos íntimos...

Aunque no por falta de temas por comentar (el inicio del Mundial, elecciones en el Barça, el final de Perdidos, primeros avances de Resident Evil Afterlife 3D, la reforma laboral del gobierno, el i-book ...), esta semana permitidme que me ponga un poco sentimental y en lugar de hablar sobre una noticia general haga un comentario más intimo y reflexivo.
He superado los doce años de matrimonio y continuo tan enamorado de mi mujer como el primer día. Se que esto es difícil de creer en los tiempos que corren, y ello me ha empujado ha meditar un poco sobre el amor en una época dominada por el consumo rápido: comida fast food, fotos instantáneas, cine on-line, citar por chat y vidas virtuales invitan al sexo espontáneo y fácilmente olvidable. Ya nada perdura. Se busca lo fácil y se quiere ya. ¿Hay cabida en una sociedad así para el amor eterno?
Yo, afortunadamente, encontré el amor hace ya años y no se si pecaré de ingenuo pero continúo creyendo que ese amor será eterno. Nadie sabe qué pasará mañana, pero a día de hoy mi felicidad es total gracias a la vida en pareja, a la monogamia. Como dice Sabina en una canción, "si dos no se engañan, mal puede haber desengaños". Una fórmula sencilla que puede ser clave en una relación.
Hoy, pese a los empleos mileuristas, a la violencia en el mundo, a los desastres naturales y a todo el horror que en ocasiones nos rodea, mi mujer es el haz de luz que me ilumina, mi rayo de esperanza, mi consuelo en noches frías, mi esperanza de futuro. Sin ella, nada habría sido lo mismo. Las risas, las lágrimas, el placer y el dolor... todo tiene una intensidad extra a su lado. Una sonrisa, una mirada o un latido suyo bastan para olvidar todo lo demás.
El ser humano no fue creado para vivir en soledad. Sin embargo, la pareja debe ser algo más que el consuelo de tener compañía. No basta con conformarse con tener alguien al lado. ese alguien deber ser único y especial. Un alma gemela. La mitad de nuestro propio ser.
No es sencillo encontrar a la persona adecuada, aunque yo lo hice.
A veces, saturados por las hipotecas, facturas e impuestos, la vida es demasiado agobiante para poder sacar tiempo de pensar en cosas tan sencillas como el sabor de un beso o el aroma de un susurro, pero sin ellas no seríamos nada, no tendríamos alma, nos convertiríamos en meros cuerpos que duermen, comen y trabajan y, de vez en cuando, gozan con otros cuerpos tan perdidos como nosotros mismos.
A veces decir cien veces "te quiero" no es suficiente. No temamos a decirlo ciento una vez si en necesario. Por eso hoy he escrito este post diferente a lo habitual. para recordaros lo importante que es el amor. Para recordármelo a mí mismo.
Para recordárselo a la mujer que amo.
Si alguna vez lees esto, no lo olvides jamás. Te quiero.

Demos una oportunidad al amor...

viernes, 4 de junio de 2010

Sobre primas y sueldazos.

Mientras seguimos en plena crisis económica y a la espera de las medidas que impondrá el gobierno y que no van a hacer sino perjudicar la situación con subidas del IVA, luz, etc. ha aparecido en prensa la noticia sobre las primas que vana cobrar los jugadores de la selección de fútbol en caso de ganar el Mundial 2010. Naturalmente, se ha abierto el debate y las críticas se han disparado, pese a que los propios jugadores han anunciado que parte de esas primas se destinarían a causas benéficas.
Desde aquí, quiero acusar de demagogos a todos aquellos que ponen el grito en el cielo por esas cantidades (550.000 € por jugador). Para empezar, este dinero no sale de fondos públicos, sino que derivan de los propios ingresos de la Federación de fútbol por jugar ese Mundial, tales como derechos de imagen,. televisivos, sponsors, etc. Además, es importante recordar que los jugadores solo cobran en caso de llegar como mínimo a cuartos de final.
En ocasiones, es tentador mezclar unas cosas con otras. No tiene nada que ver la situación económica que afecta a todos (y no nos engañemos, también a los propios futbolistas, aunque de forma diferente a la del trabajador mileurista, eso está claro) con un acontecimiento deportivo. los jugadores con profesionales que, además de sentimientos, trabajan por dinero, como todo buen hijo de vecino, y su labro debe ser recompensaba en proporción a los objetivos conseguidos. Seguro que si logran ganar el ansiado Mundial nadie se acordará de las dichosas primas.
Lo mismo sucede con los sueldos de los jugadores en sus respectivos equipos. Si bien me parece vergonzoso lo que se puede llegar a pagar por un jugador (y de hecho lo he criticado aquí más de una vez) no se debe confundir el dinero de un traspaso con el sueldo del propio jugador. Que un club de fútbol gaste 300 millones en fichajes es perfectamente criticable teniendo en cuenta que, pese a ser una empresa privada parte de ese dinero proviene de préstamos bancarios que ocasionan que luego los mismos bancos no estén en disposición de ofrecer créditos a clientes más necesitados. Sin embargo, otra cosa muy distinta es lo que luego decida pagar a cada jugador.
No nos engañemos. Nadie da nada por nada. Y quien tiene un sueldo millonario es porque lo merece. Esto mismo vale para un actor, un cantante o cualquier otra figura de fama mundial. Es evidente que si Tom Cruise gana una millonada por hacer una película es porque lo vale, y de no ser así ya se encargará la productora de no repetir el error en la siguiente.
Peor es es caso de los políticos, la mayoría de los cuales determinan ellos mismos sus sueldos, así como pensiones y planes de jubilación, chupando del bote sin que nadie pueda juzgarlo o remediarlo.
A todo esto, nuestro amado presidente tiene en su lista de deberes la genial idea de crear un impuesto especial para la gente más adinerada del país. Evidentemente, yo no me encuentro en ese grupo (ni dudo que lo haga nunca), pero aún así me parece un escándalo con mayúsculas. ¿Acaso es malo tener dinero? ¿No es, posiblemente, lo que todos deseamos? En mi empresa, un sindicato ha colgado panfletos donde se puede leer: "la crisis que la paguen los ricos". ¿Estamos locos? La crisis la tenemos que pagar entre todos, con conciencia y de forma coherente y proporcionada a nuestros ingresos, eso sí, pero no desplumando al que más tiene y que quizá ha sufrido sudor y lágrimas para conseguirlo 8no todo el mundo es heredero o enchufado).
¿Acaso la solución en nuestro país es terminan con la riqueza? ¿No sería mejor terminar con la pobreza? Imagínense ustedes un país sin ricos. Todos pobres. ¿Les consuela?
No nos equivoquemos. Dice la frase: "Al Cesar lo que es del César". Aquí nadie da duros a cuatro pesetas y el que algo tiene, algo vale. Lo que sucede es que es más políticamente correcto señalar a las clases algas, que son minoría y, por lo tantos, menos votos electorales.
Mucho criticar las primas del fútbol, mucho atizar a los contratos millonarios de los futbolistas, pero ¡qué casualidad!, la reforma laboral será aprobada por el Gobierno el 16 de junio. El mismo día que España debuta en el Mundial.
Saquen sus propias conclusiones...