viernes, 30 de abril de 2010

Ministerio de ecología.

Permitidme esta semana un asunto algo personal.
Como sabréis los que me conocéis, soy un gran apasionado del cine y la literatura, y fruto de la unión de estos dos artes comencé a dedicarme hace años, de manera totalmente amater, a escribir guiones, algunos de ellos convertidos en cortometrajes en el grupo de cine al que pertenecía hasta hace unos meses.
El caso es que en España, donde no existe la cultura cinematográfica de Estados Unidos (aunque poco a poco vamos mejorando, todo hay que decirlo), si no perteneces al mundillo, lo único que puedes hacer para vender un guión es o bien tener un "padrino" dentro de la industria (que no es mi caso) o aspirar a conseguir una subvención del gobierno y conseguir gracias a ello una carta de presentación para que te hagan algún caso en las productoras.
Varias veces he optado por esta segunda opción, sin éxito hasta la fecha.
El caso es que para conseguir una subvención debes, entre otros requisitos, presentar un esbozo del proyecto al ministerio de cultura, con una sinopsis de unas treinta páginas, más argumentos, presentación y otros datos. En total, un dosier de aproximadamente cuarenta y pico hojas. la gracia es que hasta ahora se debían presentar ocho copias.
Tras el envío correspondiente de este año (mi intención era presentar cuatro guiones diferentes) desde el Ministerio se ponen en contacto conmigo para comunicarme una serie de cambios correspondientes a esta edición entre los que destaca que el número de copias a enviar es ahora de dieciséis.
Hagamos cuentas: cuarenta páginas x dieciséis copias = 640 páginas.
En mi caso, cuatro guiones = 2.560 páginas.
Dejando de lado el aspecto económico que implica tal número de copias, lo que me parece realmente escandaloso es la contradicción que supone esto con las medidas ecológicas en las que se están invirtiendo, tales como eliminación de bolsas de supermercados, nuevos contenedores de reciclaje, nuevos camiones de basura orgánica...
Campañas constantes en defensa del reciclaje, recordándonos las cantidades de bosques que desaparecen por culpa de la fabricación del papel, recomendaciones insistentes para ser más ahorrativos en nuestros consumos... Pero me piden 2.560 páginas de papel para aspirar a poder escribir cuatro guiones de unas cien páginas cada uno.
Alucinante.
Evidentemente, pese a haber realizado ya el envío inicial de cuatro copias, he renunciado a participar en el programa de subvenciones. Una vez trabajen a conciencia en alguna opción digital me lo volveré a pensar pero mientras tanto, ya me han visto lo suficiente.

Cosas del gobierno...

sábado, 24 de abril de 2010

Algunas preguntas difíciles de responder...

¿Porqué sigue estando tan de moda que la "crítica sesuda" machaque a palos a Avatar cuando ha batido todos los records de taquilla y desde hoy los está batiendo en la venta doméstica?
¿Porqué se empeñan en tomarnos el pelo con la nueva moda del 3d haciendo que la entrada de cine para ver películas normalitas cuesten un ojo de la cara con excusa del 3d cuando en lugar de mejorar la espectacularidad la empeoran (vease el caso de "Furia de Titanes")?
¿Porqué mientras "iron man 2" es la película más esperada del año, Kick-Ass rompe moldes, "El Caballero oscuro" ganas premios, etc. el mundo del comic se sigue infravalorando y considerandose tierra de frikis y marginados?
¿Porqué hay quien se empeña en seguir negando que la liga de futbol española se ha convertido en mediocre y excepto Barça y Madrid no hay ningún equipo capaz de empalmar tres partidos seguidos de nivel?
¿Porqué periodistas tan incompetentes y poco profesionales como Eduardo Inda siguen en su puesto mientras son repudiados por sus propios seguidores?
¿Porqué se dice que los equipos como madrid o Barça no pueden quejarse de los árbitros? ¿Acaso un error contra ellos es menos grave que contra otro equipo?
¿Porqué el gobierno se empeña en querer salir de la crisis subiendo impuestos y agravando aún más la situación del trabajador medio?
¿Porqué cierran cada vez más negocios debido a la crisis pero los alquileres de locales siguen por las nubes?
¿Porqué los políticos dedican más esfuerzo a criticarse entre ellos que a buscar soluciones conjuntas?

viernes, 16 de abril de 2010

Crisis en el Madrid: ¿quién es responsable?

El pasado sábado se disputó el esperadisimo partido de fútbol entre el Real Madrid y el Fútbol club Barcelona. A estas alturas, imagino que ya todos sabrán de sobras el resultado, una victoria blaugrana que les hace dar un paso de gigante hacia su asalto a la liga y que ha provocado que todas las encuestas lo den como favorito para llevarse el título. Aunque yo soy más escéptico y creo que hasta el último partido no habrá nada decidido, lo que sí es una realidad es que la temporada del Real Madrid ha sido ciertamente decepcionante.
Muchas son las manos que señalan a los culpables. Se piden dimisiones, se habla de fichajes, incluso empieza a rondar por ahí una lista con posibles bajas en la plantilla. Al principio de temporada, Florentino, el que muchos bautizaron como El Ser Superior pero que en realidad simplemente es presidente del club deportivo, dijo que había que realizar en un año un esfuerzo equivalente a tres años, en claro desprecio a su antecesor, Ramón Calderón (un presidente nefasto pero que, no olvidemos, consiguió dos ligas ante el Barça de Rijkaard). Muchos interpretaron esto como que en un año había que conseguir los resultados que no se habían conseguido en tres, aunque la cautela sugería que solo se hablaba de la inversión, que sería exagerada (entre 250 y 300 millones de euros) porque equivalía a la de tres temporadas. Es más, el propio Florentino señaló en una entrevista a mitad de la temporada que no ganar ningún título no sería un fracaso.
Pero, ¿es eso cierto? ¿Realmente no sería un fracaso cerrar la campaña sin premio alguno? Personalmente pienso que sí, más teniendo en cuenta que si bien no se puede exigir ganar una Champions si creo que es preocupante que el Madrid no sea ni siquiera uno de los ocho mejores equipos de Europa, aunque lleva ya años así.
Si nos referimos al tema de la inversión en sí, justificar el gasto aludiendo que corresponde al de tres temporadas juntas quedará en evidencia cuando, al termino de la presente campaña, se vuelva a gastar lo impensable en más jugadores ante una plantilla que ha demostrado ser corta y de calidad supuesta pero no demostrada.
Así pues, ¿a quién se debe responsabilizar de los males el Madrid?
Los primeros dedos señalan al técnico, Manuel Pellegrini, algunos como el incompetente Eduardo Inda. Ciertamente, no debe librarse de su parte de responsabilidad. Para empezar, en uno de los partidos claves de la temporada, la eliminación europea contra el Olimpic de Lyon, tras una buena primera parte madridista, el baño táctico en la segunda demostró sus carencias e incapacidad de reacción. También se le podría señalar como responsable del estado físico de los jugadores (mirando al eterno rival basta con comparar el estado de los mismos jugadores con Rijkaard y con Guardiola) o criticar su mano dura en temas como el de Guti o las sospechosas bajas de Kaká o Benzemá. Pero su gran losa está en el estilo de juego, no definido hasta la fecha.
Pero no se debe olvidar a los jugadores, que son los que se dejan la piel en el campo. O deberían. Un Casillas muy por debajo de su nivel habitual. Dos estrellas millonarias (Kaká y Benzemá) desaparecidas. Un Higuaín goleador pero ausente en las grandes citas. Y un puñado de tipejos que no saben muy bien a lo que juegan y que han pasado media temporada vacacionando, como Gago, Diarrá, Marcelo, etc. Y de Guti, mejor ni hablar...
Pero hay que mirar hacia arriba. Si el estilo de juego no es el deseado y los jugadores no dan la talla, sin duda se tendría que señalar a quien se supone máximo responsable de la creación de la plantilla. El director técnico, llamémosle Valdano, llamémosle Pardeza (¿Y Butragueño que pinta en este Madrid? ¿Y Zidane?). Cuando se tiene un cheque en blanco para fichar, crear un equipo de fútbol es casi tan sencillo como configurar un club en la playstation. Juntar a esta cantidad de estrellas solo por el nombre obviando otras necesidades (ya se habló de Cesc, Silva o Villa y cualquiera de los tres habrían sido sumamente más valiosos en este Madrid que los que han terminando viniendo). Y más si el destino es tan cruel que hace que dos ex-madridistas como Robben o Sneijder estén jugando las semifinales de la Champions.
Así pues, ¿a quién debemos responsabilidad de los resultados del equipo? Yo, por mi parte, lo tengo claro. Valdano no ha hecho los deberes, a Pellegrini le viene grande el equipo y la mayoría de los fichajes nuevos han decepcionado. Conclusión: ¡Florentino dimisión!
Sí, puede parecer muy duro, pero estoy hablando del gran valedor de este Madrid, del hombre que se autodenominó “salvador” y se ha vanagloriado hasta la saciedad de su primera etapa en el Madrid (aunque dudo que sea capaz de reconocer que el Madrid al que él llegó era el actual campeón de Europa gracias a Lorenzo Sanz). En seis años, Florentino llevó al equipo a lo más alto durante tres años y terminó arrastrándolo por la miseria y provocando una de sus peores etapas en los otros tres. Pero ha logrado que nadie se acuerde de lo último. Ni de como abandonó el barco de forma cobarde y miserable.
Florentino volvió en olor de multitudes (aunque sin ser votado por los socios, hay que recordarlo) y con un sospechoso respaldo de gran parte de la prensa. Sus errores pasados quedaron borrados de un plumazo, pero la actualidad los está recordando en forma de fracaso. Aunque él diga que no.
Un equipo echo a golpe de talonario, sin consenso deportivo ni estructura lógica nunca será un equipo. De momento, la afición no se le ha vuelto en contra pero, si finalmente termina perdiendo la liga, ya veremos lo que tardará en hacerlo.
¿Y el año que viene? Pues vuelta a empezar. Nuevo entrenador, nuevos fichajes, misma ideología. Florentino continuará haciendo gala de la prepotencia y el madrid continuará a la deriva. Y cuando se de cuenta, se volverá a ir a mitad del camino y ya se las apañará quien lo herede.
Si no, tiempo al tiempo...

Se nos fué Juan Manuel Gozalo.

Tras el que fue bautizado como el partido del milenio, el Real Madrid-Barcelona del pasado sábado, parecía inevitable que mi cinta habitual del viernes estuviese dedicada al evento, tal y como insinué la semana pasada. Sin embargo, el lunes nos despertamos con la triste noticia del fallecimiento del periodista deportivo Juan Manuel Gozalo. Es sor ello que he decidido dedicarle a el este post y, si el tiempo lo permite, más adelante publicaré una segunda entrada dedicada a la difícil situación del Real Madrid, con lo que me enmendaré con la ausencia de hace un par de semanas.
Gozalo nació en Muriedas, en Camargo (Cantábria), un 13 de septiembre de 1944, terminando sus días en Santander, donde era ferviente seguidor del equipo local.
Precoz como pocos, a los nueve años debutó en la Cadena Ser como actor infantil, quedando ya prendado del mundo de la radio donde se hizo un hueco en diversas emisoras hasta dar el gran salto en 1970 al entrar en Radio Nacional de España, donde fue director de deportes entre 1989 y 1996, convirtiéndose hasta el año 2007 en la voz de Radiogaceta de los deportes.
También mantuvo diversos escarceos con televisión, siendo recordado sobretodo por su presentación de Estudio Estadio entre 1980 y 1985, además de realizar diversas colaboraciones en la prensa impresa.
En septiembre del 2007 entró a formar parte de la plantilla de Radio marca, haciéndose cargo del programa matinal La futbolería, donde destacaba por su buen hacer como moderador de una pasionada tertulia futbolística.
Considerado un sabio en el mundo del deporte, ha asistido a once juegos olímpicos, siendo también un gran impulsor del fútbol sala.
Su pasión, su manera de defender sus ideas, sus conocimientos, lo convirtieron en uno de los mejores profesionales del mundo del deporte, un maestro de voz inconfundible y de escucha obligada en las mañanas de radio diarias.
El cáncer se ha llevado a uno de los mejores profesionales que este país ha tenido. Una maldita enfermedad que apagó su voz, pero no su recuerdo.
Cada mañana, al encender la radio, se echa en falta su particular versión de la jornada deportiva, su crítica ácida e incondicional, su maestría, su buen hacer...
Desde aquí, mi más sentido pésame a su familia y amigos. Sirva este merecido homenaje para despedir a un genio de la comunicación.

Siempre te añoraremos, Juan Manuel...

viernes, 9 de abril de 2010

A vueltas con el I.V.A.

Saludos, de nuevo por aquí después de un par de semanas de ausencia. La primera debido a unos problemillas técnicos con la conexión de Internet y la segunda debido a la Semana Santa, con unos días libres tan deseados como necesarios. Si nada lo impide, aquí estaré de nuevo cada viernes (más o menos) para comentar lo que pasa por el mundo, o al menos por mi mundo, y dar mi punto de vista de ello.
Pasa el tiempo, se estrenan películas, se ganan partidos de fútbol, pero el tema estrella continua siendo el mismo desde hace un par de tristes años: la crisis.
Nuestro gobierno, aparentemente, continua luchando por combatirla y solucionarla, o por lo menos conseguir mitigar sus efectos, pero esas soluciones no terminan de cuajar en absoluto. Ayer mismo se anunció que el paquete de medidas que preparaba para paliarla había caído estrepitosamente de las 54 inicialmente previstas a tan solo 24. Y ya veremos...
El caso es que uno de los planteamientos que más polémica han suscitado y con el que seguiremos dando vueltas durante algún tiempo es con la posible subida del I.V.A. Sin querer parecer un experto en economía, personalmente me postulo claramente en contra de esta medida, que pienso no va a ayudar a solucionar nada y, si acaso, va a perjudicar más todavía. Y me explico a continuación.
La subida del I.V.A. no es, en el fondo, más que una subida de impuestos como otra cualquiera, de manera que el único beneficiado de ello es el propio gobierno, que debido a una serie de decisiones mal tomadas ha visto como sus arcas han ido menguando y se encuentra sin posibilidad de satisfacer sus obligaciones, como los pagos por natalidad, la prestación de desempleo, jubilaciones, etc. Sin embargo, el hecho de que este incremento repercuta directamente sobre el precio final de los productos no hará sino agravar más la crisis económica, pues mientras las arcas del estado se van saneando las de los ciudadanos no harán sino empobrecerse más aún. la conclusión es clara. si las cosas cuestan más caras hay dos soluciones: o pagar más por ellas o prescindir de todo aquello que no sea absolutamente necesario. Y esa segunda opción repercutirá, una vez más, en los comerciantes, que verán de nuevo menguados sus beneficios y ampliará el desolador panorama de locales cerrados o en traspasos.
¿Y las grandes empresas? Pongamos un ejemplo sobre uno de los sectores más en boca en estos últimos años: la automoción.
Parece claro que si sube el I.V.A. los productos más caros son los que notarán más el aumento. Los coches, por ejemplo. Coincidiendo con el fin del plan 2000 E, la caída de la venta de coches parece algo previsible e inevitable en fechas cercanas, y prueba de ello9 es la anómala mejora de las ventas en el presente mes, síntomas de una falsa mejoría que en realidad evidencia el temor de los consumidores a las próximas subidas. Ello invita al pesimismo, con nuevas amenazas de E.R.E.'s y bajadas de producción de fabricantes con base en España, como SEAT, Nissan, etc. De nuevo dos posibles consecuencias, ambas igual de nefastas: o aumentas los despidos, y por consiguiente el número de parados, o el gobierno lo evita con nuevas subvenciones o ayudas a estos fabricantes, con lo cual la mejora de las arcas que supondría la subida del I.V.A. no sería tal, entrando en un peligroso círculo vicioso.
Por otro lado, muchos empresarios han anunciado su repulsa a la subida del I.V.A. anunciando que mantendrían sus precios tras la puesta en marcha de la misma. Sin querer dudar de la buena fe de estos empresarios, hemos de tener en cuenta que se trata de un lujo que solo pueden permitirse los más grandes, compensando la bajada de beneficios con la supuesta buena imagen que van a conseguir y el aumento de ventas gracias a la comparativa de precios con la competencia. Sin embargo, existe una cara oscura a estas buenas intenciones, la de los comerciantes que, en previsión de la subida, y para poder colocarse la medallita de buenos samaritanos, han subido ahora ya sus precios, sin justificación alguna, de manera que cuando el I.V.A. suba ellos puedan presumir (mentir) de mantener sus precios. Y si luego el I.V.A. termina por mantenerse, más que ganan.
Un ejemplo, una conocida cadena de cafeterías y bollería subió de un día para otro el precio de un café de 80 céntimos a un euro con treinta. Sencillamente bochornoso.
En fin, que si al final se aprueba la dichosa subida (que a día de hoy no parece nada claro, dicho sea de paso), los consumidores de nuevo los perjudicados. Y ni siquiera eso garantizaría el saneamiento del dinero público.
Y mientras todo el mundo comprando televisiones nuevas para adaptarse al dichoso apagado analógico, una milonga que de momento de poco sirve cuando la mayoría de los canales en abierto están lejos de ofrecer su emisión en alta definición.
Ver para creer...