viernes, 19 de marzo de 2010

Metáforas futbolísticas en 3d: De la decepción de Avatar al triunfo de Alicia en el país de las maravillas.

Seguimos con las metáforas. La semana pasada hablábamos de los Oscars y como una superproducción como Avatar, por mucho dinero que haya costado y los bonita que pueda haber quedado, no es sinónimo de éxito (ojo, hablamos de los premios, en taquilla sigue arrasando). Pues bien, ¿recuerdan ustedes cuando se presentó el Real Madrid de Florentino y su director técnico, Jorge Valdano, lo definió como una superproducción? Pues ahí tienen la metáfora: el Avatar del fútbol eliminado de la Champions de forma casi tan estrepitosa como lo fue de la Copa del Rey. Ahora tan solo les queda agarrarse a la liga, siempre que la otra gran producción llamada Barça lo permita.
En can Barça, por cierto, siguen con buen pie en Europa y con todas las posibilidades del mundo en la liga, con vistas al que promete ser el partido decisivo el próximo 10 de abril (Madrid-Barça en el Bernabeu). Siguiendo con los símiles cinéfilos, este equipo se me antoja similar a la película Alicia en el país de las maravillas, otra película en 3d (lo que indica que como Avatar está a un nivel superior al de otros estrenos cinematográficos, como sucede con el Barça y el Madrid respecto al resto de la liga española) pero con un presupuesto muy inferior al del film de Cameron, que con un director fiel a su estilo y capaz de morir por sus ideas (Tim Burton tiene algo de genio, como también lo tiene Guardiola) confía más en su imaginación (eln la táctica) y en sus actores (Jonhhy Deep y Elena Bohan Carter son casi de su cantera, su Messi, Xavi o Iniesta) que en los fuegos de artificio que suponen los efectos digitales. y su carrera en taquilla está batiendo records.
Cuando le preguntaron a Florentino qué pasaba si el Madrid no ganaba nada este año y el mandatario aseguró que no sería para nada un fracaso habría que repetirle ahora la pregunta. ¿Es un fracaso que el Madrid no esté ni siquiera entre los ocho mejores equipos de Europa? o mejor, que se lo pregunten durante la final de la Champions, en la que está obligado a hacer acto de presencia pues se juega en su casa, en esa casa en la que los ocupantes tienen escrito Europa en su A.D.N.
Quizá cuando se defina mejor la liga será momento para entrar a valorar quién es responsable del decepcionante rendimiento de este equipo. ¿Los actores, el director o el productor? En breve hablaremos de ello. mientras, quizá convenga recordar que no basta con sentirse el rey del mundo para serlo.
Por cierto, y rompiendo ya con la metáfora, a mí Avatar, por lo menos, me hizo disfrutar mucho. Que cada uno opine sobre el juego del Real, más allá de resultados...

viernes, 12 de marzo de 2010

En tierra hostil y la metáfora del bipartidismo.

La semana pasada estaba charlando amigablemente en un bar a la hora del aperitivo y el padre de una buena amiga trataba de convencernos de lo malo que es para nuestro país la situación de bipartidismo que tenemos en el mundo político. Días después, durante la ceremonia de los Oscars 2010 empecé a reflexionar sobre el asunto y llegué a la conclusión de que tenía razón.
En tierra hostil puede ser calificada como una película aceptable, de ligero interés y correcta facturación, pero me niego a creer que se trate de la mejor película del año. Con una trama manipuladora, una dirección irregular y unos actores limitados, la obra de Bigelow se ha coronado como la reina del año cuando hace apenas unas semanas no había conseguido convencer al público e incluso estuvo a punto de no conseguir distribución internacional, pudiendo haber sido condenada al DVD directo. Aparte de haberse beneficiado del hecho de que este año no han proliferado las películas que podríamos denominar “de Oscar”, aquellas cuyos argumentos, directores o actores suelen sonar para los grandes premios antes incluso de su estreno (recuerden el año pasado a Revolutionary Road, El lector, Mi nombre es Harvey Milk, El desafío: Nixon contra Frost, etc.), siendo la justamente olvidada Invictus de Clint Eastwood una de las pocas con una temática muy del gusto de los académicos. Sin embargo, creo que el secreto de su éxito ha sido su rivalidad con Avatar. Siendo las dos películas con más nominaciones, el morbo estaba servido siendo los directores de ambas un feliz ex-matrimonio y resultando ridícula la comparativa entre presupuestos.
Ya desde el comienzo de la carrera por la estatuilla, estas dos películas parecían las únicas con posibilidades de llevarse la guinda del pastel, despreciando a films sin duda superiores como Malditos Bastardos, An Education o Distrito 9. Esta rivalidad ha provocado que los aficionados al cine se dividiesen en dos grupos, según apoyasen a una o a otra película, es decir, cayendo en el bipartidismo que tanto parece gustar en este país y que bien podríamos ver reflejado también en nuestra liga de fútbol.
Tal y como decía el padre de mi amiga (y que ha quedado demostrado en esta entrega de premios), el bipartidismo es peligroso, impidiendo con frecuencia que se escoja la mejor opción debido a las limitadas posibilidades de elección. Nos es Avatar, ni mucho menos, la mejor película del año, pero no solo es superior a En tierra hostil sino que la dirección de Cameron está a años luz de la de su ex-esposa, sin que personalmente acepte el más mínimo resquicio a la duda. Sin embargo, he llegado a la conclusión de que la votación no ha sido realmente un conflicto entre defensores de una película contra defensores de la otra, sino más bien entre defensores y detractores de Avatar.
Dicho de otro modo, no han apoyado a En tierra hostil aquellos a quien ha gustado la película bélica, sino aquellos a quienes no ha gustado Avatar.
No es cuestión de hablar de injusticia, ya que la libertad se basa en el derecho de cada uno a tomar sus propias decisiones, incluso aunque puedan ser incoherentes con su propia forma de pensar. Sin embargo, harían bien los miembros de la academia en buscar alguna solución alternativa para evitar estos problemas en el futuro, ya que los daños colaterales tienden a ser olvidados y eso sí que sería un grave error.
No se engañen. La gran perdedora de la gala de este año no ha sido Avatar (¿creen que alguien de la productora estará disgustado viendo como la recaudación del film ha superado ya los 2.500 millones y que la secuela está ya en marcha?). Los grandes perdedores han sido Tarantino, Eastwood, Scorsese (cuya última película no se estreno a tiempo de los Oscars por falta de fondos por parte de la productora para su promoción), etc.
Finalmente, el mundo de Hollywood, descrito a veces como frívolo y sin sentido, nos ofrece una metáfora más sobre la vida. A veces, las grandes superproducciones, como Avatar, no consiguen los premios deseados, por mucho dinero que se haya invertido en ellas. ¿Recuerdan el comentario de Jorge Valdano, director deportivo del Real Madrid, sobre que el proyecto de Florentino era una superproducción? Pues ya tenemos tema para la semana que viene...

domingo, 7 de marzo de 2010

Resultados de los Oscars 2010

Post especial el de este lunes madrugador para comentar rápidamente los resultados de los Oscars de este año.
La gran triunfadora (de manera totalmente injusta a mi parecer) es En tierra hostil, de Kathryn Bigelow, que se ha llevado estatuilla como mejor película, dirección y guión aparte de tres más en apartados técnicos, machacando a su gran competidora Avatar para disgusto de su autor james Cameron que no para sus arcas (el film de Cameron ha superado ya los 2.5o00 millones de recaudación mientras que en tierra hostil ha ganado hasta la fecha tan solo diez de los doce que costó).
En el apartado interpretativo no ha habido lugar para la sorpresa. Ganaron los cuatro favoritos (Bridges, Bullock, Waltz y Mo'Nique) y Up ha cumplido también las espectativas como mejor película de animación y banda sonora.
La única sorpresa (de la que me alegro enormemente, por cierto), el triunfo de Campanella y El secreto de sus ojos.
Poco más que destacar en una ceremonia cansina y sin ritmo con Precious que empezó amenazando con ser la tercera en discordia y de poco sabor español con la cantada derrota de Penélope Cruz y la decepción en el apartado al mejor corto de animación.
Como comentario personal, solo diré que no creo ni de lejos que ese falso documental que no ha gustado (hasta ahora) ni a público ni a los propios protagonistas (de hecho el guionista ha sido denunciado por difamación por varios artificieros del ejercito por la imagen equivocada que se da de ellos) sea la mejor película del año. Ni me convenció la historia ni me entusiasmó la dirección nerviosa que me recordó demasiado a la de Distrito 9. Ciertamente, aunque me considero fan de Cameron sin reservas, tampoco habría encontrado justo que Avatar se hubiese alzado con la estatuilla, aunque la considero inmensamente superior a la ganadora (y más si nos centramos solo en el apartado de dirección). Creo que la sensación de bipartidismo que se ha creado desde el primer momento ha beneficiado a la ex de Cameron que ha conseguido, en el día de la mujer, ser la primera directora en alzarse con un Oscar.
Desde aquí no me queda más que felicitar a los vencedores, aunque les mando una advertencia: si este ha sido el mejor cine del año, mejor se lo hacen mirar.
Ojalá alguna vez sean más valientes y se animen a premiar a películas infinitamente más interesantes como El Imaginarium del Doctor Parnassus, Malditos bastardos, Distrito 9, Moon, Resacón en las Vegas o Star Treck.
No, yo tampoco me lo creo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Copa del Rey: Sin campo, sin fecha, ... sin vergüenza.

Que la Copa del Rey de fútbol no interesa en España a casi nadie es algo obvio. Ni siquiera el año pasado, con la excusa de la posibilidad del triplete del Barça se levantaron demasiado las espectativas. Este año podrían haber cambiado algo las cosas debido a la supuesta calidad de los dos finalistas (de los llamados "grandes"), Sevilla y Atlético de Madrid. Sin embargo, la genialidad que impera en la federación es tal que se ha demostrado que ni siquiera a ellos les interesa para nada. Es más, en realidad ese partido en cuestión les está provocando verdaderos dolores de cabeza. Mientras hoy mismo se han presentado los preparativos de la final de la Champions, de la cual se conoce estadio, fecha y hora y sólo se está a la espera de que hayan dos equipos finalistas, con la final de Copa pasa justo lo contrario. a día de hoy, y conociéndose ya a los dos equipos que van a disputarla, no se sabe ni dónde e jugará ni cuando. De hecho, ni siquiera se sabe si se llegará a jugar.
Por un lado, no hay estadio previsto ya que la opción inicial del Santiago Bernabeu no es del agrado del Sevilla al tener un equipo de la capital como rival. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo sobre el campo de juego, un nuevo problema atormenta a las cabezas pensantes de la RFEF. Inicialmente, la fecha propuesta era la del 26 de mayo, pero en tal caso los equipos no podrían contar con sus internacionales, que ya estarán concentrados con sus selecciones para preparar el Mundial. Ante la imposibilidad de jugar el partido sin el Kun Aguero, Luis Fabiano y compañía, se ha planteado jugarla el día 22 de mayo, coincidiendo con la final de Champios, siempre y cuando el Sevilla no la juegue, o el día 16 de mayo con la condición de que el Atlético haya sido eliminado de la Europa League.
Es decir, que para poder encontrar un hueco para poder jugar el partido, nuestros dirigentes deportivos están deseando que dos equipos españoles queden eliminados en competición europea cuanto antes. Increíble y patético.
Otra opción (y según como vayan las cosas, la única posible) es la de aplazar la final hasta la próxima temporada, a todas luces una chapuza inimaginable en cualquier otra liga europea.
Una metedura de pata fácilmente subsanable si, a principios de temporada, se hubiese confeccionado un calendario con pies y cabeza, y no improvisando las cosas sobre la marcha. Pero al parecer así se hacen las cosas en este país, y el fútbol no va a ser diferente.