viernes, 29 de enero de 2010

La SGAE vuelve a dar el cante

Cada x tiempo, como si se tratara de un círculo vicioso, la SGAE vuelve a ser de actualidad. Lo curioso es que siempre lo es de manera negativa. Esta iniciativa, que para los despistados recuerdo que significa Sociedad General de Autores Españoles, se supone que está dedicada a proteger los derechos de los artistas, sea cual sea su campo de acción, y que los que disfrutamos de ese arte deberíamos estar contentos de que exista esa protección que nos garantice la perpetuidad del mismo. ¿Porqué entonces tanta polémica?
La respuesta es la de siempre: el dinero.
No es lo mismo proteger que recaudar. No es lo mismo defender que enriquecer.
De un tiempo a esta parte ha quedado demostrado que la SGAE usa unas tácticas recaudatorias que rozan los métodos mafiosos, aunque se encuentren amparados por la ley. Tras los polémicos cánones en CD's y DVD's vírgenes y, posteriormente, sobre cualquier plataforma digital que pueda ser usada para grabar, ahora se han dedicado a rizar el rizo multando pequeños negocios como peluquerías que tienen la radio encendida para distraer a los clientes (o por la distracción del propio empleado, es decir, uso privado de la misma). Una cosa es luchar contra la piratería, que si bien no es el cáncer que se nos quiere vender si es cierto que perjudica en gran medida a cantantes y distribuidoras, y otra es esto. Mi humilde opinión es que estas medidas rozan la estupidez, y que si detrás de las mismas verdaderamente no hay un simple afán de lucro es que los señores de la SGAE están sumidos en la más absoluta paranoia.
Al paso que vamos, todo será susceptible de ser multado: Circular en el coche con la radio encendida y la ventanilla bajada, multa; que te suene una melodía en el móvil en mitad de la calle, multa; silbar una cancioncilla mientras te duchas en un gimnasio público, multa. y así se me ocurren cientos de ejemplos absurdos pero igualmente válidos.
Personalmente, estas campañas me parecen que pueden perjudicar a la música más que protegerla. Al final, si no queremos ser ilegales deberemos abstenernos de poner la radio, escuchar CD's, e incluso canturrear en voz baja. Por si acaso. Nunca se sabe donde puede haber un señor de la SGAE oculto para multarnos.
La última caricatura la representa el equipo de fútbol del Badalona, que ha decidido dejar de poner su himno al principio de los partidos para no tener que pagar por ello a la SGAE.
Sinceramente, no se si estos señores se están equivocando o somos la mayoría de usuarios indignados los errados, pero lo que está claro es que la mayoría de la sociedad no entiende la labor de esta Sociedad y ya sería hora de que el gobierno tomara cartas en el asunto y se encargara de investigar a estos señores y aclarar a donde va a parar realmente todo ese dinero. Y, si todas esas sanciones son realmente bajo el amparo de la ley, quizá lo que habría que hacer es cambiar la ley.

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