Feliz año a todos. Aquí seguimos en este 2010 al pie del cañón y qué mejor para comenzar que ralizar un pequeño resumen de lo que dio de sí el 2009 en el campo que más me gusta, el cine.
El año que recién hemos abandonado ha sido inusualmente bueno, tanto desde el punto de vista de la calidad como por parte de la recaudación, ayudado en gran medida por la implosión del 3d, que no solo atrae a nuevos espectadores sino que además aumenta las recaudaciones por el mayor precio de las entradas. Además, ha sido un año cargado de blockbusters, como detallaremos más extensamente en el post de la semana que viene, y con una película destacada por encima de las demás, Avatar, que prometía marcar un antes y un después en la historia del cine y, a juzgar por los resultados, parece que acabará consiguiéndolo.
Ha sido, sin duda, un periodo de buenas películas y grandes interpretaciones, centrándose como es habitual durante el primer trimestre, a la espera de los ansiados Oscars, pero con alguna escapada que podría colarce en la ceremonia del 2010. Hemos disfrutado con títulos como Gran Torino, Slumdog Millionaire, El curioso caso de Benjamin Button, The reader (el lector), El desafío: Nixon contra Frost, Mi nombre es Harvey Milk, El luchador, Revolutionary Road, La duda o Julie & Julia, títulos plagados de grandes esterellas cuyo buen funcionamient

o se podía preveer fácilmente. No tan previsibles, sin embargo, han resultado títulos como Moon, Distrito 9, Déjame entrar, Celda 211, Resacón en Las Vegas o Paranormal Activity, cintas destinadas a pasar desapercibidas entre el montón de estrenos semanales y que por un motivo u otro han terminado ganándose las simpatías del público, revelándose como unas de las estrellas del año. No ha sido el caso, en cambio, de otros productos a priori muy deseables y que o bien se han estrellado en taquilla o como mínimo han decepcionado a los que ponían grandes espectativas en ellas, como Enemigos Públicos, Donde viven los monstruos, El soplón, Che guerrilla, Lejos de la tierra quemada, Mapa de los sonidos de Tockyo, Valkiria, Good, A ciegas o Tetro, películas con interesantes actores o directores que han terminado por decepcionar. Claro que también nos hemos encontrrado con verdaderos truños, obras que en ningún momento justifican sus presupuestos, autenticos despropósitos que, pese a todo, en algunos casos ha logrado el apoyo del público, como en la insufrible Luna Nueva. No tanta suerte ha tenido otros bodrios como Dragonball Evolution, Hazme reir, Onk Bak 2, Street fighter (la leyenda), Un chihuahua en Beberly Hills, Año uno o El mundo de los perdidos. Como perdido andaba el que produjo estas maravillas.
Entrando ya en el cine de género, la comedia ha destacado por su abundancia. Hemos reido con títulos como Guerra de novias, Mal ejemplo, Los fantasmas de mis exnovias, Una familia con clase, La Pantera Rosa 2, Spanish Movie, La cruda realidad, New York I love you, Me ha caido el muerto, No es tan fácil, ¿Qué le pasa a los hombres?, Nueva York para principiantes, Bruno, La proposición, Te quiero tío, Confesiones de una compradora compulsiva, Un trabajo embarazoso, La madre de él, Dos canguros muy maduros, Superpoli de centro comercial, (500) días juntos, Una pareja de tres, El hijo de Rambow, Adventureland, Algo pasa en Hollywood, ¿Hacemos una porno?, Todos están bien o Noche en el museo 2. Claro que siempre nos ha encantado pasar miedo en el cine, por lo que hay que destacar las estupendas cintas de terror Arrástrame al Infierno, La semilla del mal, Infectados o La huerfana, las prescindibles Hermandad de sangre, Expediente 39, Presencias extrañas o Exorcismo en Connecticut y los innecesarios remakes y secuelas como La última casa a la izquierda, Quarentine, San Valentín Sangriento, Viernes 13, Destino final 4, la polémica Saw VI yla recomendable aunque mejorable Rec 2.
A medio camino entre la comedia y el terror tenemos otra película que merece ser recordada entre las grandes del año, Bienvenidos a Zombieland.
Como no podía ser de otra manera, ha sido un año también de acción e intriga, perteneciendo al primer gr

upo Transporter 3, Resistencia, Los sustitutos, Asalto al tren Perham 123, Blindado, Gamer, pandorum, Revolver, Ninja Assasin, Push, Rocknrolla o 12 trampas, y al segundo Espías en la sombra, Duplicity, La lista, Cleaner, The box, Agallas, The code, La sombra del poder, The international (dinero en la sombra), Cuestión de honor, Obsesionada, Más allá de la duda, Traidor o la fantástica Señales del futuro.
No nos podemos olvidar de los niños, por supuesto. Los adolescentes han llenado las salas para ver a Hanna Montana, 17 otra vez, Pegafantas o Fuga de cerebros, mientras que títulos más infantiles han sido Más allá de los sueños, City of Ember, Pequeños invasores, G-Force, Vicky el vikingo, La montaña embrujada y Corazón de tinta. Aunque como ya he adelantado, una de las estrellas del año han sido las películas de animación, la mayoría de ellas acompañadas por su versión en 3d como Lluvia de albóndigas, Los mundos de Coraline, Monstruos contra alienígenas, Ice Age 3 (el origen de los dinosaurios), la española Planet 51 y la insuperable Up.
Tiempo ha habido también para los musicales (Cadillac Records, Radio encubierta, Fama), las inspiradas en personajes o hechos reales (Coco, de la rebeldia a la leyenda de Chanel; The Damne United; Siempre a tu lado, Hachiko o la ya comentada Julie & julia), las románticas (Nunca es tarde para enamorarse) o las tristes (Siete almas).
Este año nos ha aportado también el regreso de algunos grandes, como Almodóvar con Los abrazos rotos, Amenábar y su Ágora, Campanella y El secreto de sus ojos, Trueba con El baile de la victoria, Tarantino y sus Malditos Bastardos y el director fijo cada año, Woody Allen con Si la cosa funciona. Hemos contemplado además el regreso de Harry Potter en El misterio del Príncipe, el de Robert Langdon en Ángeles y demonios, hemos descubierto el cine danés con las dos primeras entregas de Millenium, nos hemos emocionado con Bienvenidos al norte y hemos soñado con despedirnos de Hugh Ledger en la maravillosa El imaginario del doctor Parnassus.
En fin, un año cargadito de cine que seguiré desgranando la semana que viene.