Lamento si alguno de vosotros piensa que me hago pesado con este tema, pero cada dos por tres el Ayuntamiento de esta maravillosa ciudad que es Barcelona da alguna nueva campanada que me llena de indignación y estupor. 
Recordareis que hace unos meses os comentaba la campaña mediante la cual se cambiaban todos los contenedores de basura de reciclaje de la ciudad, con el gasto público que ello conlleva. Sea justo y necesario o no, lo cierto es que ahora, cuatro días después del estreno de los coloridos cachivaches, resulta que algo falla y es necesario un nuevo desembolso económico para subsanarlo. ¿El problema? Que al parecer son tan ligeros que un simple golpe de viento los desplaza de su ubicación original, lo cual ha obligado a los responsables a clavar unos pivotes en el suelo para que los containes quede bien sujetos.
Desde el Ayuntamiento se dice que todo estaba ya previsto, y que esta es la segunda fase del plan de novación de contenedores, una segunda fase de la que nunca se había hablado y que hay que sumar, por lo tanto, a los gastos anunciados en su momento. ¿Excusa o realidad? Dejo esto al criterio de cada uno, aunque lo que debo reconocer es la necesidad del anclaje
. Como muestra, aquí os dejo una foto que tomé la semana pasada en mi calle, donde se ven dos contenedores amarillos (de plástico) ocupando un carril desplazados por el aire.
Otra secuela de los fuertes vientos de estos días han sido tapas levantadas y, muchas de ellas partidas por la mitad. Eso me hace preguntarme si la elección de los nuevos contenedores ha sido la más adecuada.
Finalmente, quiero señalar que no tengo nada en contra del Ayuntamiento de Barcelona. Lo tomo como ejemplo por ser el de mi ciudad y porque pienso que en todas partes cuecen habas. Tampoco quiero que mi critica se entienda como una postura política, ya que creo que el partido gobernante en Barcelona hizo bien su trabajo durante un tiempo, pero me temo que se han quedado anclado en la venta de humo, centrando toda si estrategia en golpes de efecto como el Forum o, hipotéticamente, las Olimpiadas de Invierno.

Recordareis que hace unos meses os comentaba la campaña mediante la cual se cambiaban todos los contenedores de basura de reciclaje de la ciudad, con el gasto público que ello conlleva. Sea justo y necesario o no, lo cierto es que ahora, cuatro días después del estreno de los coloridos cachivaches, resulta que algo falla y es necesario un nuevo desembolso económico para subsanarlo. ¿El problema? Que al parecer son tan ligeros que un simple golpe de viento los desplaza de su ubicación original, lo cual ha obligado a los responsables a clavar unos pivotes en el suelo para que los containes quede bien sujetos.
Desde el Ayuntamiento se dice que todo estaba ya previsto, y que esta es la segunda fase del plan de novación de contenedores, una segunda fase de la que nunca se había hablado y que hay que sumar, por lo tanto, a los gastos anunciados en su momento. ¿Excusa o realidad? Dejo esto al criterio de cada uno, aunque lo que debo reconocer es la necesidad del anclaje
. Como muestra, aquí os dejo una foto que tomé la semana pasada en mi calle, donde se ven dos contenedores amarillos (de plástico) ocupando un carril desplazados por el aire.Otra secuela de los fuertes vientos de estos días han sido tapas levantadas y, muchas de ellas partidas por la mitad. Eso me hace preguntarme si la elección de los nuevos contenedores ha sido la más adecuada.
Finalmente, quiero señalar que no tengo nada en contra del Ayuntamiento de Barcelona. Lo tomo como ejemplo por ser el de mi ciudad y porque pienso que en todas partes cuecen habas. Tampoco quiero que mi critica se entienda como una postura política, ya que creo que el partido gobernante en Barcelona hizo bien su trabajo durante un tiempo, pero me temo que se han quedado anclado en la venta de humo, centrando toda si estrategia en golpes de efecto como el Forum o, hipotéticamente, las Olimpiadas de Invierno.



